Tengo una pregunta

¿Se ha de tratar mejor a una dictadura de Izquierdas que de Derechas? ¿Es decir; se ha de tratar mejor a Pinochet que a Castro? ¿Todas las Dictaduras son iguales, o no lo son?

Uno de los planteamientos filosóficos más hipócritas que recuerdo, proviene de la Administración Reagan. En su Política Exterior, tenían que justificar el apoyar a Pinochet, etcétera. Así que para lograrlo, se hicieron el siguiente planteamiento:

Los Regímenes, se dividen en 3 tipos: democráticos; recuperables para la Democracia y no democráticos.
Los democráticos, ya sabemos. Los no democráticos, eran los comunistas. Y los recuperables para la Democracia, son todos los demás. Y ya justificamos cómo apoyar a Pinochet, etcétera.

Pues la misma filosofía, pero a la inversa, tiene cierta Izquierda. La que dice que no es lo mismo una dictadura de izquierdas, que de derechas, y que habla de Castro como «el Comandante», y que manda al Ministro de Exteriores a visitarle, pero a la Oposición en el exilio, la visita y manda a hablar con ellos al utillero, por eso de quedar bien.

Porque…¿Tienen más valor las muertes producidas por Pinochet que las producidas por Castro?¿O tienen menos valor las muertes de Stalin (que son millones y millones y millones), con las de Hitler (Que son otros millones y millones)?

Por eso; me gusta lo que ha dicho Sarkozy. Los regímenes, se dividen en dos tipos: democráticos, y no democráticos.

Hacer notar que eso de los regímenes democráticos y no democráticos lo ha dicho ese fascista opresor que es Sarkozy.
Por cierto. Ahora nuestra Política Exterior con Cuba consiste en darles dinero y apoyarles, y así convencerles de que se abran a la Democracia.

¿Haría Zapatero lo mismo con un dictador de Derechas? ¿O es que hay dictaduras buenas y malas?

Por cierto…¿Por qué no repasamos el mapa y vemos, a día de hoy, 25/05/07, cuántas dictaduras de derechas y cuantas dictaduras de izquierdas hay en el mundo, y comparamos?

Conclusión. Ni la Izquierda de hoy en día en Europa, es Stalin, ni la Derecha de hoy en día en Europa es Hitler…o Franco.

Lo que no es justo es que se diga que la Izquierda no tiene nada que ver con Stalin, pero la derecha sí con Franco o con Hitler.

O todos moros, o todos cristianos.

Y por lo demás. Si alguien cree que el ser de derechas es ser Franquista, o que la Derecha es el Franquismo, que se documente, y luego hablamos.

PD: El domingo, ese señor que es Hugo Chávez, cierra una cadena de Televisión que se le opone. Pero claro…es que como esa Televisión dice mentiras contra Chávez y crea alarma social hay que cerrarla, ¿no?

El lío de siempre con TVE

Leo en prnoticias, que el PP se ha quejado de la manipulación en TVE (como si ellos tuvieran autoridad moral para hablar de manipulación; bueno; como si algún Gobierno hubiera tenido autoridad moral para hablar de manipulación de TVE)).

Pero bueno. De aquí lo que me ha gustado es la respuesta de TVE.

Dice el PP que TVE no ha dicho ni palabra en un telediario del asalto de Batasuna al ayuntamiento de Donosti, y que tampoco ha dicho nada de lo del partido nuevo de Rosa Díez.

Y RTVE dice que es muy objetiva, tan bojetiva que ha salido la crítica de Arias Cañete a Miguel Sebastián sobre la Oficina Económica de Moncloa, y unas declaraciones de Rajoy y no de Zapatero.

Sería un poco como esto:

El PP se queja de que RTVE no pone noticias que al PSOE le pueden hacer daño, y que en el resto de cadenas son de Primera Plana.

Y RTVE responde que son imparciales, porque en una noticia de página 24, han puesto las declaraciones del PP un poco más que las del PSOE.

Yo con mi dinero, quiero una televisión Pública distinta. Sin José Luis Moreno, sin Mira quien Baila, y sin Corazón Corazón. Quiero una televisión de verdad de calidad. Sin esas cosas, y quizás, sin noticias, o con noticias de verdad independientes (no…un poco más independientes que tal, o un poco menos independientes que cual)

Hace tiempo, escuche a alguien que dijo una cosa que me dejó pensativo. Si es impensable un periódico del Gobierno (no hagáis la broma fácil), tipo el diario Arriba en tiempos de Franco, ¿No debería de ser igual de impensable una televisión y una radio del Gobierno?

Porque para esta televisión, prefiero que ese dinero vaya a Educación, Sanidad, Infraestructuras o Seguridad.

El Precedente

Un concepto que siempre me ha fascinado en el Derecho en general, es el concepto del «Precedente».
Es decir; si alguien ha hecho algo parecido, y no pasó nada, dado que todos somos iguales, tú tienes el mismo derecho a hacer eso, ¿no?

Claro; que el tema del precedente, tiene sus problemas en lo político.

Imaginemos. Flos es un país muy bonito, con una democracia, y una serie de reglas no escritas, que se cumplen; como en todas las democracias, vaya.

Una de las reglas no escritas de Flos, dice que el Gobernador del Banco Nacional, ha de ser alguien independiente y de prestigio (que pueda estar un poco más cercano al Gobierno, pero que sea una figura por encima de todos), a propuesta del Gobierno; y el cargo de Subgobernador, por alguien propuesto por la Oposición. Y así se ha venido funcionando desde hace mucho tiempo.

Resulta que llega un Gobierno que nombra Gobernador del Banco Nacional a un señor que ha sido Secretario de Estado del Gobierno, y el que hizo el programa económico electoral al Partido del Gobierno; y además, también decide nombrar también al Subgobernador (el que siempre había nombrado la Oposición).

¿Qué pasa con eso? Que se crea precedente. Y si llega el otro partido al Gobierno, podrá hacer lo mismo, y hemos roto un consenso no escrito.

Menos mal que eso pasa en Flos y no pasa aquí, que si no…

Este argumento, no sólo vale para el Gobernador del Banco de España; también vale para Guerra de Irak (cuando Aznar rompió el consenso en política Exterior), lucha antiterrorista, forma de Estado, etcétera.

2 millones y medio de funcionarios

Pues sí. Eso es lo que hay en España, incluyendo a todas las administraciones. 2 millones y medio.

Hay más funcionarios en España, que sorianos. O que onubenses, o que granadinos…

Aquí, constitucionalmente, el Gobierno es una cosa distinta a la Administración; digamos que el Gobierno es Poder Ejecutivo (digamos, hasta Secretarios Generales, más o menos), y de ahí para abajo son funcionarios, donde hay desde el «vuelva usted mañana», hasta trabajadores admirables.

Pero no son estos funcionarios de los que quería hablar. (Que se podría decir mucho; si sería mejor tener más funcionarios, menos, si deben ser inamovibles; pero eso lo guardo para un post de unos cuantos días.)

Quiero hablar de unos 4000 funcionarios.

Veréis. Imaginemos. Llega un nuevo Gobierno; de izquierdas o de derechas; con ideas nuevas, con ideas de «vamos a darle la vuelta al País» (Algo así como un Sarkozy, vaya). ¿Y qué pasa? Que llegan los 4000. (Suena a los 4400…¿verdad?)

Son los 4000 altos funcionarios que hay en España, los altos niveles de la Administración, que son funcionarios desde que el Verbo se hizo Carne, y que son siempre los que cortan las veleidades del cambio; son los que «ralentizan» los cambios, o los que convencen al Gobierno de que son irrealizables; porque ya sabemos, las Administraciones, como norma general, tienden a permanecer en su status quo…

En Estados Unidos, tienen un spoil system, que lo que hace es que cada vez que entra un nuevo Presidente, se renueva las capas altas de la Administración federal (unas 25 mil personas). Por eso, en Estados Unidos, no se les llama «El Gobierno Bush», sino que es la «Administración Bush».

Yo creo que en España, la Función Pública debe de quedarse como está, pero que esos 4000 altos funcionarios, pudieran ser cambiados en las elecciones; es decir; dados que son Alta Administración del Estado, el Soberano (usted y yo), tiene derecho a decir algo sobre esos 4000 que tantísimo poder tienen. No deben ser inamovibles.

Porque ellos son, para lo bueno y para lo malo, los que mantienen la inercia y el status quo de las cosas. De las cosas buenas, y de las malas, también.

Por cierto; cuando hablo de Altos Funcionarios, no meto a los Jueces; ese es otro tema.

Un amigo independentista

Un amigo mio, un buen amigo mío, es independentista; específicamente de Esquerra Republicana de Catalunya. Hablamos bastante sobre lo que es España, y sobre lo que no es España.

Es curioso, porque él nunca había sido nacionalista; pero fue Aznar, allá por el 2000, el que le volvió no ya nacionalista; sino independentista.

Él lo explica bastante bien en su blog.

Todas las conversaciones que he tenido con él, y con otros amigos de aquí, que sienten Catalunya por encima de todo, me ha enseñado varias cosas.

1.- Opino que no hay en general problema de Catalunya con España. Hay problema de Catalunya con «esta España». Es decir; en tanto en cuanto ser español implica ser menos catalán, menos españoles se sienten.

2.- No se pueden decir cosas tan a la ligera, porque si eres presidente, eso tiene consecuencias. Porque hay comentarios que venidos de tu Presidente, desgarran, y duelen.

3.- Se diga lo que se diga, la mayoría absoluta de Aznar con respecto a las distintas sensibilidades de esta España múltiple, fue nula, nula, nula.

4.- Creo que fue Pla el que dijo eso de que lo más parecido a un españolista de derechas, es un españolista de izquierdas. Y yo pongo mi corolario: Pero no todos los de derechas creen en una España uniforme, ni tampoco todos los de izquierda.

5.- Es irreal, verdaderamente irreal, pensar que el problema de España se va a resolver simplemente «acallando» a aquellos que ven una España distinta.

6.- Aquí (y yo soy el primero que me acuso a mí mismo), parte de culpa la tenemos aquellos que pensamos que España es algo más complicada y poliédrica que esta España que el Estado dice que es, pero no somos capaces de decirlo bien alto; por comodidad, o por lo que sea.

7.- Pienso, y lo pienso de verdad, que en este caso, para dar el «salto adelante», hace falta un trabajo intelectual profundo, y serio, desde el lado de la Derecha, para redefinir esta cosa que se llama España, para hacerla viable para el futuro.

8.- Mi amigo es independentista; yo quiero a España (ojo, a la España grande de la que hablaba Prat de la Riba, uno de los padres de la Patria Catalana), como quiero a pocas cosas. Y los dos estamos de acuerdo, en que con otra España, en la que todos estuvieramos a gusto, otro gallo muy distinto nos cantaría…

Es curioso. Hace muchos años, cuando estaba estudiando la carrera, uno de mis mejores amigos, era nacionalista, independentista catalán (pero hasta el punto que prefería ser ciudadano de Ghana antes que ser español). Después de un año viviendo juntos, llegamos a la conclusión, los dos, de que eso que se llama España es un proyecto posible. No como está ahora mismo, pero sí es posible.

Por eso, no estoy de acuerdo conque el problema de España-Catalunya se tenga que conllevar, como decía Ortega.

Por eso creo, que hay mucho trabajo que hacer, pero que vale la pena hacerlo.