Por qué no soy de izquierdas

He leído un corto e interesantísimo artículo, sobre el papel de la Derecha y la Izquierda en la Europa actual; escrito en Argentina, y viene a decir algo de lo que hablamos bastante en este blog: a día de hoy, las fuerzas que suponen el cambio están a la Derecha, y las fuerzas que suponen el «seguir en el status quo», son las que están a la Izquierda.

Creo que la Izquierda, en algunos momentos, ha llevado el «buenismo», y los «buenos sentimientos» a puntos, unas veces no prácticos, y otras veces, ridículos.

Esta revista tiene cosas que no me gustan; sobre todo porque a veces tira más hacia la Derecha Conservadora, que hacia la Liberal, en la que yo me creo encuadrar. De todas formas, os recomiendo el artículo. Explica de una forma muy clara, por qué alguien como yo, es de Centro-Derecha, y no de Izquerda.

  • Los enlaces estan cerrados
  • Comentarios (5)
    • Paulecia
    • 4 julio 2007 1:18am

    Hola Javi, yo llevo viviendo cuatro anos en Paris. Llegue aqui admirando mucho el sistema socialista francés (vengo de sudamérica) pero con el tiempo he conocido el lado oscuro de la moneda en muchos aspectos. El mas impresionante y preocupante para mi es la mentalidad que se ha creado en la juventud. Estoy en una escuela de diseno en la que me hacen trabajar mucho y me impresiona cuando amigos franceses me dicen indignados que mis profesores son unos desgraciados por hacerme trabajar tanto, amigos que estan en el rubro artistico y que no se rebajan a hacer trabajos que no les interesan o a hacer mas horas de lo que les acomoda porque tienen que hacerse respetar, recibiendo entre tanto ayudas del estado. Creo que es muy preocupante crear una juventud que no tiene la nocion de que los logros necesitan de esfuerzo. Me parece bueno que el sistema no aguante para que la gente aprenda a ganarse las cosas y asi las aprecie mas….si no seguirian viviendo en una burbuja, siempre inconformes confundiendo el esfuerzo con ser explotados…creo que es lo mejor para el pais y para que la juventud despierte.

  1. Comparto la idea de que las diferentes izquierdas governantes parecen incapaces de encontrarse el culo ni usando las dos manos. Los veo anclados en el eterno «políticamente correcto», en el «virgencita que me quede como estoy» que les impide hacer políticas realmente progresistas. Es decir, después de las luchas sindicales que nos consiguieron el «estado del bienestar» y, por miedo de mover nada que lo pueda romper, aunque sea avanzando hacia la izquierda, se convierten en conservadores de facto.

    Otro problema es la doble moral que les lleva a ser incapaces de criticar como se merecen figuras como Castro o Chávez. Problema del cual me libro por ser simpatizante de un partido de pocas connivencias con soviéticos y similares.

    Y sí, cosas como la jornada de 35 son una animalada, aunque ciertamente envidiable desde mi posición de currante. Un ejemplo de una izquierda que no es tan izquierda y que adolece de cierta falta de valor para aplicar medidas realmente revolucionarias como, por ejemplo, la Renta Básica.

    Además, hay que tener en cuenta la abismal diferencia entre la entronizada derecha francesa de Sarkozi y la que nos toca sufrir en la Piel de Toro. En un sistema que, a nivel estatal funciona como un bipartidismo de facto, el votante medio sólo puede escoger entre un centro-izquiera y una derecha demasiado extrema.

  2. Pues es ese el problema…Para tener un sistma social tan «grande» hay que pagarlo, en primer lugar.

    Y para pagarlo, hace falta trabajar más. Por eso, creo que las 35 horas fue un error.

    Y me gusta mucho el concepto de que «para tener derechos hay que tener deberes»…y lo que me parece curioso es que tiene que haber una clara conciencia en Francia de que el sistema no da más de sí, para que se haya elegido a alguien que quiere romper totalmente con el Sistema.

    Los franceses, en ciertas cosas, son más valientes que nosotros.

    Un saludo.

    Javi

    • don luis
    • 2 julio 2007 10:31am

    hola Javi, bueno como sabes yo he vivido en Francia y debo reconocer que para todos los extranjeros el nivel de asistencialismo francés nos parecia escandaloso, gente de nuestra edad quie habia trabajado lo mínimo y que se dedicaba acobrar el paro durante años porque estaban reflexionando que hacer con su vida.
    se ha creado una generación de franceses absolutamente habituados achupar de la teta del estado y a quejarse y «gueuler» si no reciben lo que piden, parce que on a le droit.
    un saludo
    Luis

  3. «poner los derechos por encima de los deberes»
    ahí está la clave

Los comentarios estan cerrados.