logias

(DISCLAIMER: Tipos de masonería hay muchas y visiones sobre lo que es ser masón también; sobre todo dentro de la Fraternidad. Esta es la mía, que sólo es una más.)

Por el desconocimiento y/o los prejuicios de los que hablábamos en el post anterior, muchas veces me preguntan qué es eso de la masonería, las logias, ritos… y yo lo trato de explicar usando una una analogía poco agraciada pero efectiva: pensemos en los masones como futbolistas (no futboleros: futbolistas; hombres y mujeres que, en algún momento de su vida, se han tomado en serio lo de jugar al fútbol, profesionalmente o no).

Repito, es una analogía poco agraciada pero efectiva para explicar lo que son las distintas estructuras que hay la masonería, pero ni los masones somos futbolistas, ni competimos entre nosotros. Nada más.

Nada más, recordemos.

Todos los futbolistas tienen en común el saber jugar al fútbol (independientemente de que el físico ya no lo permita): conocen las reglas, conocen «el arte de jugar al fútbol» y los otros futbolistas reconocen que han jugado al fútbol (ya sea porque lo han comprobado hablando con otros futbolistas que le conocen o porque, tras hablar un buen rato con ellos, llegan a la conclusión de que, efectivamente, esos saben y no de oídas).

Para jugar al fútbol en serio (o haberlo hecho) se ha de estar (o haber estado), al menos, en un equipo. Ese equipo ha de estar en una liga y esa liga tiene una serie condiciones: has de tener una edad, es masculina, femenina o mixta, y si un equipo está en la liga española, no puede estar al mismo tiempo en la liga francesa. O si un equipo está en la liga masculina, no puede estar al mismo tiempo en la femenina. Pero futbolistas son todos y todos se reconocen como futbolistas.

Digamos que con la masonería pasa algo parecido: todos somos masones porque hemos pertenecido a alguna logia, y para estar en una logia tienen que haberte enseñado el uso de ciertas herramientas, palabras y símbolos. Y si lo sabes, no puedes «dejar de saberlo» (puedes dejar de jugar al fútbol, pero no puedes «desaprender a jugar»; de la misma manera, puedes no estar en ninguna logia en activo, pero eso no hace que dejes de ser considerado como masón).

Una logia es un grupo de masones más o menos estable (imaginemos un equipo de fútbol, con sus veintitantos jugadores) y normalmente está dentro de una obediencia (vaya palabra sospechosa, por lo demás: ¿a quién obedeces más allá de la Patria? xD), que vendría a ser como como una federación de fútbol, digamos, con otras logias. Si estás en una federación, has de cumplir sus normas y además, tu equipo no puede estar en otra al mismo tiempo.

Ahora, si en el equipo no estáis a gusto, podéis decidir iros de esa federación y a ver si hay suerte y os aceptan en otra. Y si no, pues sois un equipo de fútbol que no puede jugar oficialmente en ningún sitio, pero quedáis para jugar pachanguitas, hasta que alguna federación os acepte. Creo que la analogía se entiende bien.

Y aquí llegamos al tomate, amadísimos todos.

Un tema fundamental de la masonería, fun-da-men-tal, FUNDAMENTAL, es el de Dios. Ya sea para creer o para no creer, es un tema capital. Es por este tema (entre otros, pero este es de los más importantes) que hay distintas obediencias.

Hay obediencias (como en la que estoy yo) donde es necesario, condición sine qua non, creer en un dios (en cualquiera, pero creer en algo trascendente); hay otras donde no es necesario creer en ningún dios (y hay masones que creen y otros que no creen) y hay otras obediencias donde en teoría no es necesario creer en ningún dios, pero en realidad son más bien ateos y un poquito anticlericales. Hay de todo, como en botica. Y esta diferencia, tiene, obviamente, consecuencias prácticas:

A finales del siglo XVIII, hubo dos Revoluciones muy inspiradas por la masonería, pero con una filosofía distinta con respecto a la Trascendencia: la Revolución Americana y la Revolución Francesa. Ambas dieron dos sistemas políticos nuevos y laicos: el de un nuevo país, los Estados Unidos y el de una nueva República, la francesa. Y, como cualquiera con dos ojos puede ver, la forma de entender el laicismo y el Hecho Religioso en uno y en otro país son totalmente distintos (y aquí voy a dejar este punto específico, pero que da para escribir bastante). Creo que se entiende bien lo que quiero decir.

Otro de los grandes grandes temas en masonería -que provoca que existan distintas obediencias – es el encaje de las hermanas (recordemos: todos somos masones, todos somos futbolistas, todos somos hermanos y hermanas).

Hay obediencias donde sólo están permitidas las logias de hombres (como la mía, la Gran Logia de España), otras donde sólo están permitidas logias de mujeres (como la Gran Logia Femenina Española) otras que siempre permitieron logias masculinas, femeninas y mixtas (como la Gran Logia Simbólica Española, y el Derecho Humano, creo), y otras que siempre fueron masculinas pero que ahora permiten también logias mixtas y femeninas, creo (como el Gran Oriente de Francia). Hay más obediencias en España, más grandes y más pequeñas, y también algunas logias que no están adscrita a ninguna obediencia; pero con estas dos pinceladas creo que, más o menos, nos entendemos.

Total, que con todo esto, como podéis imaginaros, cada obediencia tiene un «sabor» distinto: hay obediencias que tienen un componente más «ideológico-social» que otras (a pesar de que en nuestras reuniones oficiales está prohibido hablar de política y de religión), y hay otras en las que ese tema «ideológico-social» está fuera, o se intenta.

Para haceros una idea de la mía, en ella es obligatorio ser un hombre, creer en un Dios, respetar las leyes del país, y para rizar el rizo, en las cenas, en todas las cenas, en todas y cada una de las cenas, el primer brindis es por el Rey (porque es el Jefe del Estado). Sé que esta no es la masonería que tienen algunos en la cabeza, pero ya veis xD, es donde yo estoy y donde que me siento cómodo).

Creo que, con lo poco garabateado, puede quedar más o menos claro que masones hay muchos (y muchas), de muy distintas formas ser, pensar y de vivir, muchas logias, muchas obediencias y muchas filosofías distintas dentro de la masonería. Hay de todo, como en botica (qué pesadito soy con la expresión esa).

En el siguiente post, cerramos la cosa con los ritos, que, siguiendo con el fútbol, sería como que tu equipo practique una filosofía de juego u otra; ya sea Bilardismo, Menottismo, el Tiki-Taka, Catenaccio…como lo queráis llamar.

Os quiero.