Posts Tagged ‘ iglesia

Pro Eligendo Papa

CónclaveMañana empieza el Cónclave para elegir al 266ª Sumo Pontífice de la Iglesia Católica. Y eso es el acto más eminentemente político que hay en el mundo. Y como este blog trata fundamentalmente sobre política, vamos a hablar sobre ello.

No voy a entrar sobre cómo se elige Papa, porque en esta era todo el que esté leyendo este post, por supuesto que sabe el procedimiento.

Tampoco voy a entrar en la renuncia de Benedicto XVI, y las consecuencias doctrinales que puede tener a medio plazo (porque aunque las Constituciones Vaticanas digan que la renuncia es buena y justa, es obvio que algún tipo de incongruencia hay con que el Sumo Pontífice pueda abdicar, pero que el Matrimonio sea indisoluble, u otras sutilezas teologales).

Tampoco voy a entrar en cómo me gustaría que fuera el nuevo Papa, o qué me gustaría que fuera.

Vamos a tratar de pensar como uno de los purpurados que van a entrar en el Cónclave, y tienen que elegir al sucesor del ya Papa Emérito.

En primer lugar, el anterior Papa está vivo. Y eso no es baladí. No es baladí porque es mucho más complicado elegir un sucesor que rompa con el anterior, cuando el anterior está mientras se elige al sucesor en Castel Gandolfo. el próximo Papa no puede ser alguien que rompa totalmente con su camino; más allá de que haya un acto folclórico como ponerse un nombre que enlace con el Vaticano II como Juan XXIV o Pablo VII (también sería una pequeña bofetada a Benedicto que adoptara Juan Pablo III), el sucesor del Obispo de Roma, no puede ser alguien a quien el cuerpo le pida una enmienda a la totalidad al pontificado de Ratziger.

En segundo lugar, hace falta un Papa que no sea demasiado mayor. Ya sabemos que la tónica vaticana es que tras un Papado largo venga un Papado de transición, de 5 o 6 años (lo que iba a ser Juan XXIII, pero luego salió con un Concilio Vaticano II). Este es otro gran problema.

Históricamente, un Papado corto es de unos 5 años, y un Papado largo de 15 a 18 años; el problema es que con la esperanza de vida que hay ahora, si eliges a alguien de unos 60 años, te puede esperar tranquilamente un Papado de 25 años, y eso es demasiado largo; como demasiado largo fue el pontificado de Juan Pablo II…salvo que abdique a cierta edad (esa es otra de las innovaciones que la decisión de Benedicto puede haber puesto de moda). Teóricamente, el Papado de Ratzinger iba a ser de transición, 5 o 6 años; y llegó a 8 y podía haber llegado a 15 si no hubiera renunciado…Por tanto hace falta un Papa joven, con energía, pero que a ser posible no tenga un pontificado larguísimo.

En tercer lugar, ha de ser un Papa con energía, con capacidad para hacer ciertos cambios, que hasta la misma curia considera necesaria. Alguien que tenga la visión y la capacidad de hacer las reformas necesarias para que el Vaticano II, 50 años después de haber terminado, empiece a ponerse en práctica en serio. Y también que haga una limpieza allí donde sea necesario hacerla (o por lo menos que lo parezca). Ello implica que ha de conocer bien el Vaticano por dentro, o conocer bien a alguien que de segundo pueda conocer bien el Vaticano por dentro (es decir, un Sodano, pero con ganas de cambiar algunas cosas).

En cuarto lugar, está el enorme problema de la geopolítica (o geopolítica religiosa, si se prefiere). La inercia nos diría que el próximo Papa debería ser italiano…como los últimos 400 años salvo los dos últimos…Pero creo que el próximo Papa no será italiano, por varias razones, que ahora explicaré.

Los primeros que no están muy por la labor de un Papa italiano son los italianos (no los cardenales). Veréis; el Vaticano está en Italia; el peso de la Iglesia en la vida política italiana es más que destacable, y i si encima vuelve un Papa italiano, de ciclo largo, podría implicar que la Iglesia se metiera más de lo deseable en la vida político-social italiana…y como que en muchos sectores no apetece.

A los cardenales italianos, que son la minoría nacional mayoritaria (son 28 y con unos pocos más pueden ser minoría de bloqueo), les gustaría un Papa italiano, claro; pero probablemente saben que el horno no está para esos bollos (aunque Scola suene a Papable), y probablemente estén maniobrando una italianada según la cual el Papa es extranjero, pero “un extranjero de los nuestros”.

El Orbe Católico ya no está mayoritariamente en Europa; y los purpurados lo saben; da igual que la mayoría de los cardenales sean europeos; saben que ese no es el mundo que les ha tocado vivir; y que probablemente, si nos atenemos a dónde están los católicos (o los nuevos yacimientos de católicos); hayan de mirar a cualquier otro continente que no sea el europeo; muy probablemente a Iberoamérica, lo que daría el suficiente aire de “modernidad”, para dar la sensación de que esto es un cambio de verdad.

En quinto lugar (aunque desde una perspectiva amplia, podría ser el primer lugar), hace falta un pastor. Juan Pablo II fue un excelente pastor; Benedicto XVI fue un excelente teólogo pero un pastor bastante mediocre…ahora hace falta alguien viajero, motivador, carismático; alguien que consiga hacer volver a católicos de todo el mundo a las Iglesias…un Papa que conecte.

Y en sexto lugar…está San Malaquías. Los cardenales, que al fin y al cabo son católicos, supongo que alguna opinión deben tener sobre las profeciás de Papas que hizo un santo de la Iglesia Católica sobre los próximos, y según él ahora viene el último Papa (o el último Papa de la Iglesia actual); lo cual debe tener algún peso a la hora de votar…A lo mejor para ellos implica que es el último Papa de la Iglesia Católica Romana, y que a partir de él la Iglesia Católica será más Universal, o no…

Total; que con todo esto, a mí me olía que el próximo Papa podría ser Scherer; pero ya lo han dicho tanto, que creo que lo han quemado; su recambio podría ser Sandri que es italiano, pero no, pero sí. Creo que ganan opciones Maradiaga y Dolan. sorpresa sería Braz de Aviz.

En suma; esta es una elección bastante más abierta que la del 2005, porque se diga lo que se diga ahora, me acuerdo de que ya se decía antes de empezar el Cónclave que el que tenía más opciones era Ratzinger. en cualquier caso, papelón que tienen los cardenales; elegir a un pastor, que, según San Malaquías, in persecutione extrema sacrae romanae ecclesiae, sedebit petrus romanus qui pascet oves in multis tribulationibus; quibus transactis, civitas seticollis diruetur, et judex tremendus judicabit populum (“En la última persecución de la Santa Iglesia Romana tendrá su sede Pedro el Romano, que hará pacer sus ovejas entre muchas tribulaciones, tras las cuales, la ciudad de las siete colinas será derruida, y el juez tremendo juzgará al pueblo”)

¿Va a ganar el PP en 2012?

Web del PP 2008Apriorísticamente, la mayoría de los indicadores apuntan a eso…Ciclo de 8 años del PSOE, una crisis brutal, parados y más parados y más parados, desgaste bárbaro del Gobierno…y todas las encuestas dicen que van a ganar de calle…Por deméritos ajenos, no por méritos propios.

Es cierto, que en España las elecciones las gana o las pierde el Gobierno. De todas formas, tampoco tengo claro que el PP las tenga todas consigo, y se le pueden poner las cosas complicadas, si se dan unas cuantas circunstancias: Que el coscorrón que se va a llevar el PSOE en las autonómicas sea severo, que el candidato del PSOE pueda hacerles pupita, y alguna cosita más…me explicaré.

Si en los graneros del PSOE se da un vuelvo hacia el PP, no descartemos que haya un efecto rebote en parte del electorado socialista (recordemos Andalucía en 1996), en el sentido de que “tampoco se le va a dar España entera al PP…”

Si se da también la circunstancia de que el PSOE presenta a alguien más “presentable” (valga la redundancia) que Zapatero, las cosas se ponen más feas para Rajoy…

Si Aznar se pone muy estupendo (que se pondrá), puede ser que movilice a otro trozo de electorado socialista que a día de hoy, sin campaña ni nada, piensa en la abstención.

Si la Iglesia y el reelegido Rouco deciden que se van a poner a Iglesiear a lo grande, pueden tocar las narices a otro trozo de electorado abstencionista del PSOE…

Si peperos siguen diciendo Burradas varias (como lo del palomo cojo del alcalde de Badajoz), puede que eso cabree a más señores de la Izquierda…

Lo que vengo a decir es que el PP tiene flancos abiertos, porque su victoria no depende de sus votos, que suelen ser siempre los mismos, sino de la fluctuante abstención socialista.

Por tanto, ¿Qué creo yo que debe de hacer el PP para efectivamente, ganar?

1.- Doctrina Arriola. No moverse demasiado. No hacer grandes ruídos, leña al PSOE en general más que a Zapatero en particular (ya no tiene sentido; está amortizado).

2.- Empezar una campaña en positivo – Propuestas que sean brindis al Sol, pero bonitos y de colores.

3.- Enviar a Aznar a un crucero por el Pacífico, sin móvil.

4.- Separarse de extremos (como lo más duro de la Iglesia, mandar callar a los Alcaldes de Badajoz varios, etcétera)

5.- Tomarse un poco más en serio lo de las Redes Sociales (no puede ser que lleven tantísimos años tan en Bavia y haciendo las cosas tan rematadamente mal en este tema)

6.- Humanizar un poco a Rajoy (que parezca que tiene sangre en las venas, hombre)

7.- Campaña de bajo perfil en Catalunya (no vayamos a tener problemas, sobre todo, si la candidata es Chacón o alguien que guste por esos lares)

8.- Arreglar un poco la situación con Pedro J…porque éste puede hacer cierto daño si se pone jotero contra el PP en las elecciones…

Total…que yo no veo tan cristalinísimo que el PP vaya a arrasar, porque estamos en el punto más bajo de la Legislatura para el Gobierno, y estoy convencido de que subirá…

En suma; el PP lo tiene relativamente fácil. Pero tampoco creo que vaya a ser un paseo…hay muchos flancos abiertos.

PD: Quiero dejar claro que cuando hablo de lo mal que lo hace el PP en Redes Sociales me refiero a nivel nacional. Tengo entendido de que en algunas comunidades sí están haciendo cositas interesantes.

Confesionalidad, aconfesionalidad, laicidad, laicismo

Estos días, se ha vuelto a hablar del tema de la separación Iglesia-Estado por el tema de la manida asignatura, “Educación para la Ciudadania”. Asignatura que a mí me parece muy bien, siempre que los valores, temario, etcétera, sean transversales y consensuados, y no dichos sólo por una parte del espectro político.

Antes de entrar en materia, quizá deberíamos recordar algunas cosas:

España, pasó de un Estado Confesional (era la religión del Estado, y todo español, a priori, era Católico) a Aconfesional (no hay religión del Estado, pero el Estado tendrá relaciones con la Iglesia Católica, y “demás confesiones”). El siguiente paso lógico, como en Francia, sería el Estado laico; la laicidad; no hay relación entre Estado y Religiones; son dos esferas distintas; como la materia y la antimateria.

Hay doctrinas que dentro de la laicidad hablan de dos posibilidades: “laicidad en sentido positivo”, y “laicidad en sentido negativo, o laicismo”.

La laicidad en sentido positivo, implicaría un “Estado con una neutralidad religiosa positiva” (El Estado reconoce el derecho a la libertad religiosa de los ciudadanos y favorece su ejercicio, sin hacer suya ninguna religión en concreto ni discriminar a ningún grupo por razones religiosas)

La laicidad en sentido negativo, implicaria un “Estado con una neutralidad religiosa negativa” (El Estado considera las religiones más bien como una actividad peligrosa para la convivencia, que debe por tanto ser ignorada, marginada y aun políticamente reprimida)

El problema, es que estas dos definiciones muchas veces se tocan; y es muy probable que lo que para unos sea laicidad en sentido positivo, sea para otros laicismo, y viceversa.

Pero en cualquier caso, yo, que estoy a favor de un Estado laico, me considero totalmente en contra, y lucharía contra ello, de un Estado que entendiera que el concepto de religión o fe es una actividad que haya de ser considerada peligrosa, o reprimida. Pero estoy en contra igualmente, de que la “laicidad en sentido positivo”, implique que el Estado se ha de implicar de cualquier forma, o ha de intervenir de cualquier forma, o ha de poner un solo euro, en cualquier religión o fe.

Todo esto viene a cuento de que en estos días, el Presidente Zapatero, dijo (y con razón), que ninguna fe puede imponerse a la ley. Y a través de Cañizares, La Conferencia Episcopal, ha dicho que “el laicismo no puede estar por encima de la ley”. Y también tiene razón; entendiendo laicismo como una cosa distinta de laicidad.

O sea, que ambos tienen razón, porque ambos están hablando de ámbitos competenciales distintos.

La Iglesia no se puede oponer a la aplicación (a la ley si se puede oponer, pero ha de cumplirla), de una ley, le guste más o menos (siempre que sea una Ley que no atente contra la Constitución).
Y el Estado no puede obligar a nadie a que tenga una fe o deje de tenerla, o que para sí mismo, la aplique de una forma u otra (en tanto en cuanto no entre en colisión con la Libertad de los demás, la Seguridad e Igualdad jurídica.)

El Estado no está por encima de la Fe. Ni la Fe por encima dle Estado; son dos cosas totalmente distintas; el Estado sirve para la administración social de una colectividad heterogenea. La Fe tiene otros motivos y otros objetivos; según sea la religión.

Pienso que en España, tenemos el problema de tener una situación, constitucionalmente hablando, “a medias”.

La Constitución, dice que el Estado es “aconfersional”, y “obliga” a tener relaciones con la Iglesia Católica y “demás confesiones”, poniendo en un punto preeminente a la Iglesia Católica con respecto a las “demás confesiones”. Y aquí es donde veo el error; porque, si son dos esferas distintas; ¿Por qué han de tener terreno común para compartir?
Pienso que la Religión, puede adoctrinar a sus fieles sobre incluso qué votar y qué no votar; pero no puede tratar de imponer sus planteamientos a todo el espectro social; católico o no.
Igualmente pienso que el Estado no puede tratar de “ocupar toda clase de espacios”, incluso el moral, y dejar sin espacio a la esfera de la Religión. (y eso se puede hacer de muchas maneras; por ejemplo, no dejando tiempo material a los alumnos para que “fuera de la escuela”, fueran a clases de religión, si sus padres así lo deciden. Es decir; que aquí es muy fácil colarse para un lado o para otro.)

Porque, al final, llegamos a un tema: ¿Quiero que con mi dinero se paguen mezquitas?¿Y sacerdotes?¿Mezquitas no pero sacerdotes sí?¿Y cómo lo hacemos para que esto sea igual para todos; tanto para católicos, como musulmanes o ateos? Pues muy sencillo; el Estado no puede intervenir en ese tema; ni con medidas que la fomenten, ni con medidas que las perjudiquen (y eso se hace por medio de la intromisión del Estado en campos que no pertenecen al Estado, como la “moral”)

Quiero una Iglesia que luche por sus ideas como quiera; que trate de llevar la moral de sus fieles para donde quiera; pero no que trate de poner leyes morales a ámbitos que no son de leyes morales.

El Estado nos acoge a todos; creyentes y no; y no puede hacer leyes a favor de los creyentes y en contra de los no creyentes; ni viceversa.

Si quiero dar dinero a la Iglesia, he de hacerlo yo, no el Estado; porque igual que a unos no les gusta que el dinero público vaya a las mezquitas, a otros no le gustara que vayan a iglesias. Y tan legítimo es uno como otro.

Con respecto al tema “separación Iglesia-Estado”, digamos que hay dos modelos distintos: el americano y el Francés.

En Francia, se llega al punto de que el Presidente no jura; es nombrado, firma y punto.
En Estados Unidos, no hay religión oficial; pero el “concepto de Dios” está muy metido en todas partes; es un estado absolutamente laico, pero el concepto religioso está muy metido en todas partes.

Un tema interesante, sería preguntarnos, en España, cómo está el tema…¿España hoy en día es (no a nivel jurídico, sino a nivel social) una Sociedad que quiere un Estado Laico, Aconfesional o Confesional?