Las seis opciones en Catalunya

El movimiento de Unió (que ya veremos si es táctico o es un cambio total de estrategia), desde una perspectiva amplia, tiene sentido, ya que al unirse practicamente toda clase de catalanismo (del centro a la derecha) con independentismo, hay una pata del esquema que se queda coja.

Pienso que la complejidad catalana hace que haya una tercera opción entre Independentistas (nos vamos) y Unionistas (así estamos bien, y no hay que cambiar en esencia el sistema territorial y competencial): Los (digamos) “Reformistas”.

Podriamos decir que los Reformistas (recordemos a Roca Junyent), no quieren dar el paso de salirse de España, pero ven que esto no puede seguir así. Podriamos decir, que son aquellos que quieren hacer una reforma del sistema territorial (incluyendo la importantisima rama de la financiación) de España, pero en serio. Están de alguna forma de acuerdo con el derecho de autodeterminación (o para ser más exactos, con un fuerte componente de “hecho diferencial”, pero lo que quieren es arreglar esta cosa que es España, pero no irse.

Teniendo en cuenta esto, el mapa electoral catalán por cleavages quedaría así:

Izquierda amplia:

Independentista: ERC, CUP
Reformista: ICV, PSC (más o menos)
Unionista: Ciutadans (ellos se sitúan más en el ámbito de la izquierda)

Derecha amplia:

Independentista: CDC
Reformista: UDC
Unionista: PP

El problema más grande aquí lo tiene CiU: antes eran un “melting pot” de gentes de centro y de derechas que creen que Catalunya no es “asimilable” a la uniformidad española. Ahora que Mas ha forzado la máquina, resulta que el grupo en CiU que siente que Catalunya no es asimilable a la uniformidad de España, pero que no quiere irse, o quieren intentarlo más (esencialmente, Unió), empieza a ver que esto así no les mola (o que ven un buen nicho electoral diferencial con respecto a CDC), y están elevando el tono de voz tratando de decir que con ellos no cuenten para según qué cosas según de qué forma.

En suma: tenemos un lío estupendo montado aquí en Catalunya, donde la palabra “laberinto” se queda corta, y en estos momentos en los que hay aquí 800.000 parados (y en toda España camino de los 6 millones), sólo podemos pedir tres cosas: Seny, seny. seny.

Vienen curvas. Para todos.

Esta es la Democracia de Venezuela

(Esto es un texto que me ha enviado un amigo mío, catalán él pero nacido en Venezuela. Él cuenta en primera persona alguna cosa que nos enseña que hay muchas formas de pervertir una democracia, dando apariencia de legalidad.)

He nacido en Maracay (Venezuela) hijo de emigrantes. He vivido en Barcelona desde los 4 años y curiosamente solo sabía hablar catalán como lengua materna y eso se me prohibió (cosas del pasado por estar en una dictadura). Durante los años de la democracia fui respetando los deseos de las mayorías aunque en muchos casos no los aceptara (por ejemplo en estos tiempos no entiendo aun la figura de una monarquía).

Una vez preparado y educado aquí en Barcelona tomé la decisión de regresar a Venezuela para trabajar. Me hicieron sentir extranjero en Venezuela pero me involucre y trabajé por mi familia y por Venezuela. Debo agradecer las oportunidades de prosperidad y futuro que le dieron a mis padres al verse obligados a emigrar. Por ser demócrata hace unos cuantos años ya, asumí con respeto la presidencia del señor Chávez pero me sentí engañado al no cumplir sus promesas electorales iniciales.

Viendo el camino que tomaban, los cambios constitucionales, la toma de los poderes del estado en vigor, apagando las voces con amenazas a medios de comunicación y con unas reglas de juego mas bien populistas por intereses electorales (cuanto mas dependiente el pueblo mas dominable será), inseguridad delictiva creciente y por sobre todas las cosas por desconfianza en el que dirigía las riendas del país me decidí a participar en la recolección de firmas para una solicitud de referéndum revocatorio.

En más de una ocasión he sido rechazado en instituciones públicas venezolanas por “razones de seguridad de estado” porque aparecía en un listado de firmantes (supuestamente deberían quedar en secreto en el consejo nacional electoral) para conseguir un referéndum revocatorio del presidente Chávez. Ni un simple recibo de gas industrial podía pagar por no poder entrar a PDVSA GAS, y no hablemos de la disminución continuada de las divisas para la manutención de mis hijos.

Normas democráticas que han sido mal utilizadas por el gobierno actual olvidando por completo el sentido que tenían en la recolección de dichas firmas. Ha habido una gran división en el país y me ha dolido muchísimo sentir lo que he sentido durante estos doce últimos años. Por expresar mis ideales (equivocados o no) he sido tildado de apátrida cuando considero que el respeto es el todo en cualquier relación interpersonal en una sociedad madura y mas aun en un mundo globalizado.

Deseo una Venezuela nueva con futuro y prosperidad para todos con educación, salud y bienestar social. Aceptemos con respeto el resultado. Cada pueblo lo dirige y decide la sociedad que quiere y vota en mayoría. Ojala que la sociedad venezolana pueda conseguir esos cambios.

Fdo: Barcino

Un par de palabras sobre la Diada para los no catalanes

SenyeraEsto empezó siendo un comentario en Facebook, pero lleva más de 90 comentarios y supongo que merece estar en el blog…

Decir, a modo de introducción, que llevo desde 2005 viviendo en Catalunya (menos 11 meses), y por tanto, considero que hablo de un tema que conozco y no de oídas. Dicho esto, quiero también deje claro que esta es mi opinión, no la verdad absoluta. Pero bueno; al grano…

Hoy se celebra aquí en Catalunya la Diada, el día nacional. Se hace en conmemoración de una derrota, en 1714, en la que cae Barcelona en la Guerra de Sucesión (la que trajo a la monarquía francesa a España hasta ahora; los Borbones).

Sí; este es un pueblo tan curioso que celebra el día de su derrota. Y desde una perspectiva amplia, me parece, además de significativo, una apuesta a largo plazo para no olvidar las reivindicaciones de Catalunya.

Si revisáis mi blog, veréis que llevo 5 años hablando sobre qué es Catalunya y qué es España, así que no me voy a extender en el tema; simplemente decir, que una nación no es igual a un estado, y que una Constitución es un trozo de papel. Dicho en otras palabras: Catalunya tiene todos los componentes necesarios clásicos para considerarse nación (menos estado), y en una parte de España se trata de explicar a los catalanes qué son o qué no son (no desde una perspectiva jurídica, sino desde una perspectiva patriótica). Y aquí es donde está el problema. Por mucho que la Constitución, o Madrid, o Andalucía, o Francia diga que Catalunya es otra cosa…no funciona así.

Catalunya es lo que es, es un territorio con lengua propia, cultura propia,historia propia, y sentimiento unitario (otra cosa es la definición de qué implica políticamente ese sentimiento; pero eso es otro tema). Y esto tiene solo dos opciones. O se asume o terminará separándose Catalunya del proyecto español.

Y sí, quien tiene que hacer concesiones es España, para que Catalunya siga siendo española, porque a día de hoy, todo indica que le interesa bastante más a España tener a Catalunya (pataletas aparte), que a Catalunya ser parte de España.

Verdaderamente queda cada vez menos tiempo para arreglar el encaje de Catalunya en España…cuando vives aquí ves que el independentismo crece (a pesar de los políticos; aquí excepto a los fanboys la gente está cabreada con el Gobierno de Mas y los recortes)…es más una sensación de que esto no funciona y no funciona y no funciona…y a lo mejor toca probar otra cosa.

Por eso es fundamental que desde España se tenga el tacto, o la comprensión al menos para entender qué es lo que pasa aquí, porque gritando o negando la evidencia, nos dirigimos inexorablemente a la separación entre Catalunya y España.

El tiempo se está acabando para arreglar esto…

Buena Diada a todos.

El menosprecio de las obviedades

(Esta es mi columna de esta semana en Economía Digital)

Como sabrá, con esto de la crisis hay muchos emprendedores que, más por necesidad que por virtud, se han lanzado a comenzar su propio negocio de las TIC. Hay de toda clase y condición; redes sociales de experiencias, aplicaciones para smartphones que hacen cosas muy curiosas, mashups que facilitan mucho la vida…

En ese mundo hay un buen campo para inversores: hay algunas ideas que son realmente buenas y que sólo necesitan un pequeño empuje para llevarlas a lo más alto… aunque cierto es que ni esto es Silicon Valley, ni aquí tenemos una sobresaliente cultura de business angels. Pero el hecho es que hay buenos proyectos circulando, y rondas de financiación razonablemente exitosas.

Si está planteándose el invertir en una start up, quizá haya un par de consejos que sería interesante tener en cuenta:

1.- Entienda bien, muy bien, el modelo de negocio que proponen. Haga que lo analicen y vea que efectivamente tiene sentido.

Hay muchas start ups, que provienen de una muy buena idea, y “luego ya veremos cómo lo monetizamos”, o “ya vamos haciendo el modelo de negocio sobre la marcha”. Y no tiene nada que ver con que los “padres de la idea” sean muy o muy poco techies; viene en muchos casos de pensar que “la idea es tan buena que rumiando un ratito ya tenemos la forma de monetizar”. Cuidado.

2.- Si decide invertir, confíe en su equipo y déjeles trabajar. Si no, no invierta.

Un equipo multidisciplinar del mundo de las TIC, la mayoría de las veces se parece poco a los de otros sectores: jerga propia, espíritu de equipo y competitividad entre ellos al mismo tiempo… no es bueno entrar como “elefante en cacharrería”, y explicarles cómo tienen que hacer su trabajo. Pídales resultados. Sobre el cómo, ya se despabilarán ellos. Son raros los casos en el que hay un inversor de otro sector que se mete en el día a día de una empresa de TIC y la cosa sale bien.

3.- Asegúrese que se invierte bien en capital humano

En el mundo de las TIC, (y sobre todo a partir de cierto nivel), hay mucha disputa por buenos profesionales. Cuídelos, o haga que los cuiden. Para muchos de ellos no todo es cuestión de cifra (o no sólo de cifra), sino de proyecto interesante, calidad de vida…. Si se sienten como mercancía, terminarán yéndose y dando un mal feedback de la compañía en la que invierte en el mundillo.

4.- Roma no se construyó en un día.

Grandes pelotazos y grandes ideas que suben como la espuma, hay, pero son pocas. Sin embargo ideas que con un poco de tiempo de maceración y mimo pueden llegar alto, sí hay más. En muchos casos, las prisas son malas amigas.

Estos puntos, que suenan a obviedades, en muchos casos se olvidan o se menosprecian; pero lo cierto es que hay muy buenas y rentables ideas volando por el mundo de los emprendedores de las TIC, que con una financiación y enfoque correctos pueden llegar muy, muy lejos.

Desmontando al ‘mal’ Community Manager

(Esta es mi columna de esta semana en Economía Digital)

Si está leyendo estas líneas asumiremos que lleva cierto tiempo navegando en la red o que, como mínimo, tiene un cierto interés por el ámbito, aunque sólo sea para no ir de vacío a las reuniones que los community manager plantean en las empresas cada vez que alguien tose en Internet.

Vamos a asumir también que lee blogs, que ha usado desde hace cierto tiempo alguna herramienta on-line, que tiene dispositivos móviles y que está (o ha estado) en alguna red social, aunque haya recalado allí empujado por las nuevas generaciones y poco convencido. Por último, supongamos que, además, está al cargo de una compañía y que, a pesar de estos conocimientos básicos, una charla con los expertos en social media le produce cierto resquemor. Pero tiene que tomar decisiones.

Gestionar la presencia en este medio ambiente virtual y esquizofrénico es un reto para las marcas, pero sobre todo para quienes deciden cómo y cuánto se invierten en redes, particularmente si la materia les queda lejos. Ya no es sólo una cuestión de ROI, sino también de arriesgarnos a que el desembarco en determinados lugares produzca justamente el efecto contrario al deseado.

Hay muchísimas redes sociales que son, además, tremendamente populares y esto es un arma de doble filo para las firmas que quieran gestionar adecuadamente su personalidad 2.0., pero también el recurso fácil para ciertos asesores. Una mala decisión puede suponer perder tiempo, dinero y la exposición innecesaria a una crisis reputacional. Digan lo que digan algunos community manager, no tenemos que estar en todas las redes sociales, ni siquiera en las que eclosionen en este preciso momento.

El nacimiento de una nueva plataforma suele generar ansiedad y estrategias a toda prisa poco meditadas en aras del correcto posicionamiento. Tómeselo con calma. No es necesario ser el primero y, a veces, esta recomendación delata.

Para desmontar a los comunity manager superlativos sólo hay que recordar, al contrario de lo que todo pueda pensar en base a aquella mínima aproximación que apuntaba al inicio del artículo, que Facebook no vale para todo. Y Twitter, tampoco. Si su empresa tiene un gran público objetivo en Brasil, su opción número 1 ha de ser Orkut (por ahora), y si uno de sus grupos de interés son los jóvenes de hasta 25 años en territorio español, céntrese en Tuenti, es más eficaz que el invento de Mark (Elliot) Zuckerberg. No pierda el tiempo con él.

Si la mayoría de sus clientes, ni están, ni se les espera, no tiene mucho sentido invertir en esos entornos, aunque hoy nos digan que la cuenta de resultados pasa, por ejemplo, por la red de los 140 caracteres. Estos grandes fenómenos del social media son muy válidos para la reputación personal de cada cual, y sí son muy recomendables para los departamentos de recursos humanos para poder evaluar la identidad digital de un candidato más allá de googlearlo (buscar en Google); pero no siempre están alineados con la estrategia de nuestra empresa. Muchas veces es mejor no dejarse llevar y estudiar a fondo la red en cuestión. Sea curioso y explórela sin miedo.

En la próxima reunión de estrategia sobre imagen digital desmonte al community manager y rétele: no acepte estrategias que pasen por las redes sociales más grandes y populares, porque probablemente no son las óptimas para sus objetivos. Sólo las empresas y profesionales de social media deben tener esa cobertura. Pídale fórmulas imaginativas, cómo puede aportar valor nuestra presencia a la empresa y sobre todo, cómo se va a medir. Un buen experto le responderá a estas dudas.

Por cierto, piense también que el mundo del networking no termina en Linkedin y que si tiene un perfil alto, quizá también le conviene aSmallWorld (si es que consigue una invitación).