Modelos de Derecha o Qué razón tenía el Presidente Figueras

«Estoy hasta los cojones de todos nosotros»

(Estanislao Figueras, Presidente de la República,
antes de presentar su Dimisión)

No es ni la primera ni la segunda vez que digo, que la Derecha tiene la pluralidad que la Izquierda no tiene; en el PSOE si no dices amén a lo que diga el Secretario General, estás fuera (Sólo hay que ver a Rosa Díez, o recordar esas míticas palabras de Don Alfonso Guerra: «El que se mueva no sale en la foto»); y en IU pasa algo parecido (tengo un amigo al que expulsaron de IU por «Revisionista», y yo digo que tiene mucho mérito).

La Derecha, en general, tiene 3 grandes patas, y muchos matices. Los Liberales; los Cristiano-Demócratas, y los Conservadores. Luego hay mixtos, como los liberal-conservadores, como Esperanza Aguirre o el Señor Jiménez Losantos, y social-liberales, como puede ser el que está escribiendo ahora mismo (aparte de social-conservadores; anarcocaptalistas, etcétera).

Y aquí nos encontramos en que hay un Partido, el PP, que cuenta con todo el espectro desde el centro hasta la Derecha, dejando excluídos los extremos.

Ahora con el Congreso que tiene el PP a nivel Nacional, (y también en Catalunya), nos vemos abocados a una serie de preguntas:

¿Qué clase de Partido somos?

El PP es un Partido Catch-All; es decir; que coge de varias ideologías cercanas (que no iguales), y hace un discurso único; por ello, se pueden sentir cómodos desde liberales a cristianodemócratas o conservadores.

¿Queremos seguir siendo un Partido Catch-All, o vamos a definirnos por un lado?

Lo digo por lo siguiente: Si el PP termina siendo un Partido Liberal-Conservador, a lo Margaret Thatcher, Ronald Reagan, o George Walker Bush, eso va a tener consecuencias electorales. La primera de ellas, es que un buen porcentaje que aquellos que no son liberales, sino cristianodemócratas, social-liberales, conservadores, etcétera, se sentirán desplazados; yo, el primero. Y terminarán no votando al PP. Yo, el primero. Y más aún, con un Partido como el de Rosa Díez, apetecible para los votantes de centro, en caso de que el PP se ponga demasiado Jotero.

¿Debemos de acercarnos tanto a las posiciones de la Iglesia, de Federico Jiménez Losantos, o de Pedro J. Ramírez?

Yo pienso que no, simplemente. Pienso que si no hemos ganado las elecciones, ha sido por culpa de esos señores. No tanto de la Iglesia, porque la Iglesia puede opinar lo que quiera; sino por parecer que el PP ha sido simplemente correa de transmisión de estos señores (Es lo que decía Ibarra que pasaba en el PSOE del 96 al 2000 con el periodista de El País Javier Pradera, que decía que en los comites ejecutivos del PSOE se hacía lo que dictaba este señor en su columna).

En cualquier caso, el problema es el siguiente: ¿Qué modelo de Partido necesitamos para, conseguir o igualar o mejorar los votos que tenemos, por un lado, y por otro, impedir que la Izquierda vote en masa al PSOE? ¿Uno con una ideología liberal-conservadora dura, y ya está? ¿Estamos seguros de que gente no liberal-conservadora los votará, y en masa?

¿Debemos de tratar de que Esperanza Aguirre sea Presidenta del Partido?

Creo que no. Pero dejadme explicar por qué:

Vamos a ver nuestras opciones:

Mariano Rajoy:

Presidente por dedo de Aznar desde 2003; perdió las elecciones de 2004 y 2008. No tuvo a su equipo ni hizo su política; sino que hizo la de los liberal-conservadores duros, como Jiménez Losantos. Ahora parece que quiere hacer su propio equipo, no tan excesivo como el anterior, y hacer del PP un verdadero Catch-All.

Pros: Supone la renovación del Partido, y centrarlo.
Contras: 53 años; y ha perdido dos veces.

Esperanza Aguirre:

Presidenta de la Comunidad de Madrid. Perdió las elecciones a la Comunidad a pesar de cogerla con Mayoría Absoluta (como Rajoy en 2004), pero el Tamayazo le hizo tener una revalida y conseguir la Mayoría Absoluta. Tiene en Madrid un gran tirón popular.

Pros: En Madrid arrasaría.
Contras: El PSOE, arrasaría más aún.

Entonces; tal y como lo veo yo, estas son las razones por las que a mí, me gusta más Rajoy que Aguirre:

1.- Porque llaman liberal a lo que para mí es liberal-conservador (y en algunos puntos neoconservador).
2.- Porque no cree en los consensos, y considero que en España son necesarios los consensos.
3.- Porque cree en una política excesivamente agresiva.
4.- Porque yo sí creo que el Estado es necesario.
5.- Porque en el PP no solo hay liberal-conservadores del ala de Federico Jiménez Losantos.
6.- Porque en mi concepto de liberalismo, o socialiberalismo, no entran cosas como Blackwater
6.- Porque el PP de Madrid, no es el PP.
7.- Porque Madrid no es España.
8.- Porque quiero que seamos una sociedad normal; en que las dos mitades del país, no tratan de aniquilarse.
9.- En fín, porque creo que se han de hacer las cosas de otra forma.

Eso es lo que yo creo y pienso; por eso; aparte de por tranquilidad de todos, por quitarnos de encima a los Señores Ramírez y Losantos, y por poder ganar elecciones (y vuelvo a decir, que no solo para no perder votos de centro, sino para que la gente de IU vote a IU y la de ERC vote a ERC y no al PSOE), pienso que es mejor candidato Mariano Rajoy Brey, que Esperanza Aguirre Gil de Biedma.

En suma; que tal y como ha escrito hoy en El País (sí, El País), el diputado del PP Jose María Lassalle, tenemos que impedir que el Liberalismo antipático, tome las riendas de un Partido en el que cabe mucha más gente, que los señores Losantos y Ramírez.

Esperanza estuvo bien, aunque mareando la perdiz

Telegráfico post, o shortpost.

Acaba de terminar la entrevista de Esperanza Aguirre en 59″; ha estado convincente en todo, menos en el tema de que no se va a presentar: dice que sí pero no pero sí pero no.

Yo creo que lo que intenta esta mujer es simple y llanamente pillar cacho, y evitar a Gallardón.

Vamos a ver la cosa con un poco de perspectiva.

Partiendo de la base de que Rajoy va a salir reelegido Presidente del Partido, y que va a hacer un equipo «como le dé la gana», lo que está intentando Esperanza es poder colocar a suyos en el Comité Ejecutivo; al final será cuestión de peso; qué peso tendrán los Aguirristas en el Comité Ejecutivo (lo mismo que el Guerrismo en el PSOE de Felipe González); y quien será Secretario General (cada vez veo más claro a Esteban González Pons)

Total; que lo que digo que pasará es que nos quedan dos meses de mareos de perdiz, síes pero noes, simplemente para conseguir sentar al máximo de los suyos en puestos de responsabilidad, asumiendo que Rajoy no se va, y que ahora va a poner a «su» equipo. Y sobre todo, sobre todo, que Gallardón no sea Secretario General.

Someramente, decir que la Aguirre toreó, que Ignacio Escolar estuvo poco respetuoso, y Sopena en su línea. En general la lideresa ha salido con bastante dignidad del tema.

Una buena política a la que le pierden Pedro J y Losantos, que, creo yo, son dos cánceres para la Derecha en general, y para el liberalismo (y para Esperanza Aguirre), en particular.

Esperanza Aguirre, Margaret Thatcher, y los consensos

Para mí, el consenso parece ser el proceso de abandono de todas las creencias, principios, valores y políticas. O sea que es algo en lo que nadie cree y a lo que nadie pone objecciones.

(Margaret Thatcher)

A Margaret Thatcher, no le gustaban los consensos; venía a decir que consensuar algo era básicamente renunciar a tus creencias, o renunciar a llevar una política a cabo en pos de que no haya problemas.

Es un argumento que es cierto, y no es cierto. Probablemente sea válido para la Gran Bretaña post Callaghan de finales de los setenta; pero no lo es para España.

España es un país complejo, complicado. Dicen por ahí fuera que somos un país en el que en una habitación con dos personas, hay 3 opiniones. Somos un país en el que bastante más de la mitad de la población vivía con Franco. Somos un país que hizo una Transición de consensos para cerrar heridas, y mirar para adelante, entre todos; Izquierdas y Derechas.

Por eso, para mí Zapatero ha sido el peor Presidente de la Democracia: por dividir. Por hacer políticas que dividen el país en dos; por hacer que una mitad de España se sienta apestada y odiada por su Gobierno; por tratar de reabrir heridas, vaya.

Ahora que estamos en el proceso de renovación de la Derecha en España, la lideresa Esperanza Aguirre, está mareando la perdiz, en un sí pero no, mientras Pedro J, Losantos, su equipo de Gobierno y bastantes militantes conservadores y liberales conservadores, le hacen la ola.

Yo creo que Esperanza Aguirre, que es una gran política, hubiera sido una gran Margaret Thatcher, salvo por dos razones; que Margaret Thatcher, ya ha habido una, y que para llevar a cabo una política tan dura como la que llevó, tienes que hacerlo en Gran Bretaña en los 80; o al menos, seguro que no en un país en el que una mitad se estaba matando con la otra hace 70 años.

Dice Aguirre que a los socialdemócratas les gusta más Rajoy. Sí. Y a los de Derechas en el 2000 nos gustaba más como lider del PSOE Bono, a pesar de que electoralmente era más peligroso. ¿Qué significa eso? Pues que la Derecha que representa Rajoy no es tan dura como la que representa Aguirre.

A que electoralmente es mejor Aguirre que Rajoy, yo opino lo siguiente: Tururú. Vamos a ver; para que el PP gane las elecciones, necesita alguna de las siguientes opciones:

1.- Participación baja.
2.- Participación alta y más de 11 millones de votos.

Veamos el tema con perspectiva: El PP se ha quedado a 151.205 votos de 2000, que ha sido cuando tuvo mejor resultado electoral, y ha sacado más de 10 millones de votos. ¿Adónde han ido esos votos? Hay 3 opciones; o a la Abstención, o al PSOE o a la Extrema Derecha. No hay más. Personalmente creo que han ido al PSOE, al Partido de Rosa Díez y a la Abstención; conozco personas que en 2000 e incluso 2004 votaron PP y ahora votaron PSOE, simplemente porque no les ha gustado nada el tipo de Oposición que se ha hecho desde la Derecha. No creo que sean muy de Derechas y hayan pensado que la Oposición ha sido floja y se ha ido a la Falange.

Y el PSOE ha sacado 11 millones de votos; es decir; incluso si el PP hubiera mejorado los votos de 2000, seguiría perdiendo; por una razón: Cuanto más dura sea la Oposición, más se moviliza el electorado de Izquierdas a favor del PSOE. Así de sencillo. Voto útil; y el extremo han sido estas elecciones.

Y con Esperanza Aguirre de Lider de la Oposición, tendríamos el mismo escenario; un PSOE ganador en 2012, no sé con qué candidato, siemplemente porque los votantes de Izquierda, sobre todo en Catalunya, votaría a «cualquiera antes que este PP».

Esperanza Aguirre no desmoviliza a la Izquierda; y para que gane la Derecha, la Izquierda ha estar desmovilizada (como en 2000), o dividida (como en 1996) y ella consigue exactamente lo contrario.

¿Por qué el mejor resultado de diputados que hemos tenido en la Historia ha sido cuando hemos sido un Partido de Gobierno pactando con CiU? Porque éramos un partido sin tantas «aristas», como hemos tenido en 2004 o 2008. (Que por cierto; se da la feliz coincidencia de que ha sido cuando el señor Losantos se ha metido a político; y desde que este hombre se ha dedicado a hacer Política, y en cierta Derecha se le ha empezado a hacer la Ola, la Derecha no ha vuelto a levantar cabeza.)

Total; que pienso que como candidata, pasaría lo que ha pasado en Catalunya; por cada escaño demás que sacara ella, el PSOE sacaría 2 o 3 más, y eso no es un buen trato.

Pero aparte, creo que su política tampoco me llenaría, en el hipotético caso de que llegara a ser Presidenta del Gobierno, en esencia por el tema de los consensos, que ya dije antes; pienso que si la cosa va de modelo de líderes mujeres de la Derecha, es mejor una Angela Merkel que una Margaret Thatcher, y más para un país como España, en el que después de las barbaridades Zapateriles, tenemos que hacer puentes con la Izquierda (porque la Izquierda es incapaz de hacer puentes).

La Izquierda no tiene grandeza; ni de ganador, ni de perdedor; y es tan soberbia que no es capaz de gobernar a todos, Izquierdas y Derechas, con grandeza y magnanimidad. La Derecha sí. Y debe hacerlo.

Pero Esperanza Aguirre no está capacitada para ese cometido. Es lo que pienso.

España no es Madrid.

El Papa en USA o “Benedict is not a Superstar”

Para un gay semi-católico (o semi no-católico), le es difícil a veces ver a la Iglesia como un agente símplemente político (ya sea por filias o por fobias, que cualquiera de las dos te hacen perder perspectiva). Pero el hecho es que, además de otras muchas cosas que la Iglesia es, o puede ser, también es un agente político, y de primer orden.

Y por eso, el viaje del Papa Benedicto XVI a los Estados Unidos de América, puede ser muchas cosas; pero también es político. Político porque ir a los Estados Unidos de George Bush de capa caída y al borde de dejar la Presidencia, tiene significado: Tiene el significado, de que no tiene significado.

Me explico. Ir a Estados Unidos con Bush recién elegido o reelegido, se puede tomar como darle un espaldarazo a él y a su política. Ir con un Presidente en lame duck, sin casi poder, y en el tiempo de descuento, es una cosa muy distinta. Porque vas simplemente a arreglar tus temas con la Iglesia y con la gente, y no hacerle tanto caso al anfitrión (al que tampoco le hacen la ola desde el Vaticano, la verdad).

Un viaje de un Papa a Estados Unidos siempre es una noticia; pero lo es sobre todo gracias a la estela que abrió Juan Pablo II con sus viajes; sobre todo por el primero que hizo a ese país, en Octubre del 79. Había una portada del Time, del 15 de Octubre, sobre ese viaje, que lo decía todo:

Pues sí; John Paul Superstar. Ese viaje fue simplemente triunfal. Era como una estrella de Rock. Baños de multitudes, misas en masa, fervor religioso-político (un nuevo Papa, mediático, no italiano, que viene de un país comunista), etcétera. Pero eso no fue nada con respecto a los siguientes; cuando se consolidó la alianza anticomunista Juan Pablo II – Ronald Reagan – Margaret Thatcher. Pocas veces la Iglesia en Estados Unidos ha tenido tanta fuerza y tanto empuje como en ese tiempo.

El viaje de Benedicto XVI a la capital del Imperio tiene unas connotaciones muy distintas: Ni a la Iglesia, ni al Papa alemán, se le hace la ola, como se le hizo a su predesesor. La Iglesia allí está de capa caída, entre otras cosas, por el tema de los sacerdotes pederastas, (que ha hecho muchísimo daño) y (sobre todo, el tema de los encubrimientos; el tratar de encubrirlo todo. Eso sí que ha hecho mucho daño.

Pues bien; el Papa Ratzinger (que no es Juan Pablo II mediáticamente; es muchísimo más inteligente que el polaco, pero no es mediático), ha ido a USA a tratar de arreglar un poco el entuerto, pidiendo perdón por todo ello; lo cual está bien y es necesario; no suficiente, pero necesario.

Pero…¿Y Bush?

George Walker Bush ha estado haciendole la ola a Ratzinger por tres razones: Por darse un poco de «vida» (está en pato cojo), por echar un cable a los republicanos de cara a las Presidenciales, y por pasar a la historia con una imagen un «pelín» más dulce. Si no, eso de que por primera vez el Presidente de los Estados Unidos, baje a la mismisima pista de aterrizaje para recoger a un Jefe de Estado Extranjero, que le invite a una cena de gala por el cumpleaños, y pase el invitado olímpicamente de ir y no haya ningún tipo de problema al respecto, o que aguante estoicamente la (pequeña) crítica hecha por Benedícto sobre la Política Exterior Americana, no habría pasado.

Total; un viaje necesario para los dos, en el que ambos demostraron que no están en un buen momento, y que además tienen que lidiar con el peso de las figuras de sus predecesores; porque ambos quieren pasar a la Historia; porque seas Papa, Presidente o Actor, el pasar a la Historia es una cosa que siempre tira. Pero ni es el mismo Papa, ni los mismos Estados Unidos, ni la misma situación. Por tanto, no; no hay un Benedict Superstar.

“Pues no pareces de Derechas”

Hoy estaba desayunando con compañeros de mi trabajo, y empezaron a hablar de Berlusconi; y yo dije que a mí no me gusta el susodicho personaje Y se inició esta conversación.

-¿Pero cómo no te va a gustar, si eres de Derechas?
– ¿Qué tiene que ver?
– Pues que si eres de Derechas te tiene que gustar Berlusconi, y Aznar, y Bush.

Total, la historia de siempre: Todo el mundo tiene muy clarito qué tiene que pensar alguien de Derechas. Tengo que ser católico, homófobo (más o menos), pro Bush, pro Aznar, y semifranquista.

Bien; los que piensan eso, o son ignorantes, o son cretinos, o las dos cosas.

Derechas, hay como colores; yo soy de Derecha, y no soy católico, soy gay y con novio, Franco es como un Extraterrestre para mí, y la política neocon de Bush no me gusta nada. Y Aznar me gustó del 96 al 2000, y de 2000 a 2004 no.

Que resulte que por el lado de la Izquierda tengas que pensar lo que dice el Secretario General, porque si cambias una coma, o te expulsan o te obligan a irte (Miren a la Señora Díez, diputada), no significa que en todos los espectros políticos lo hagamos igual.

Mirad. Yo creo que Acebes y yo, siendo los dos de Derecha, somos el día y la noche; él es conservador, y yo social liberal. Pero hay algunos ejes en los que estamos de acuerdo. Y los dos cabemos en la Gran Derecha, y no nos dedicamos a repartir carnets. Es una pena que en la Izquierda te echen de partidos por «revisionista» y cosas así.

Volviendo a mi desayuno, un compañero trajo El País, y se lo pedí para leerlo, y volvió lo mismo: «Pero si eres de Derechas», y salió uno diciendo «No, pero Javi es de Derechas tolerante».

Como le gusta a la gente de Izquierdas dar carnets de tolerancia…cuando yo pienso, y lo pienso en conciencia, hay mucho más intolerante en la Izquierda a día de hoy que en la Derecha; y me explicaré por qué.

Ser tolerante es tolerar lo que no te gusta. Es decir; si eres progre y estas a favor del aborto, eso no es ser tolerante; es estar a favor de tu ideología política. Tolerante es defender a los que tienen el contrario de tu ideología. Es decir; tolerante es el señor del Opus que a pesar de que le repugna hasta lo más profundo de su alma, el tema del orgullo gay, el día de la manifestación se aguanta, y no pide la prohibición de la cabalgata. Intolerante es el progre que quiere disolver la Conferencia Episcopal o a la COPE.

Por tanto, hay Izquierdas y Derechas tolerantes e intolerantes. Pero la tolerancia se ve en cómo toleramos lo que no nos gusta, no en lo que nos parece estupendo.