El problema comunicacional (y psicológico) de Rajoy

Rajoy tipo curioso; es alguien capaz de conseguir el resultado contrario de lo que se supone que se propone, y a pesar de ello, hacer como quien oye llover. Cuando se anuncian más de 6 millones de parados, no aparece; las ruedas de prensa, cuando no puede evitarlas; y cuando las hace, no dice nada…auténticamente loable… Cada vez que pasa algo, ya sea malo o muy malo (lo bueno está por ver), o no aparece nadie, o aparece algún Secretario de Estado al día siguiente para aguantar el chaparrón.

Esa estrategia, bastante francesa por lo demás, de estar muy por encima del Gobierno para no quemarse, en el caso de nuestro Delegado del Gobierno en el Reino de España, le ha salido al revés: está tan ausente que clama al cielo, y se le culpa de todo. El problema, es que en el modelo francés, el Presidente usa a los ministros como fusibles; pero Rajoy (que recordemos, nunca ha destituído a nadie), los mantiene porque supongo que le sabe mal el dar el mal rato de destituir a alguien…Liderazgo; liderazgo puro; vaya.

En aquellos buenos tiempos en que nos quejábamos de Zapatero (y yo el primero), por su hiperliderazgo, hiperpresidencialismo, hiperexposición, hiperhistrionismo, e hiperetcétera, a él se le hacía responsable de todo, de lo bueno y de lo malo, porque era todo era él.

Con Rajoy, ahora tenemos el mismo efecto (o más), haciendo exactamente lo contrario: No tenemos un Presidente del Gobierno; tenemos a lo sumo un Secretario General Técnico de la Presidencia del Gobierno pro tempore, pero sin el pro-tempore.

Esa estrategia de no aparecer para no quemarse, si vemos el Interbarómetro que ha sacado el Centro Iberoamericano de Pensamiento Público, ha tenido el efecto contrario: Si veis esta gráfica, la figura de Rajoy lidera todas las críticas a todos los temas, excepto Educación, que se lo lleva Wert, y Sanidad y Empleo, que lo comparte con sus ministras.

Evidentemente, la estrategia de Rajoy es contraproducente…la pregunta que me hacía es hasta qué punto influyen las Redes Sociales en que esa política comunicacional sea contraproducente; pero las Redes sólo magnifican lo que hay. Y la sensación de que no se sabe adónde va este Gobierno en lo económico más allá de recortar cuando lo ordena la Gerencia, está por todas partes.

Yo creo que el problema de Rajoy personal, psicológico, le hace tener alguna virtud y muchos defectos para estos tiempos.

La virtud: Aguanta. Aguanta lo que le echen. La Gerencia Alemana puede estar tranquila: terminará su mandato. Eso sabe hacerlo.

Los defectos (entre otros): La falta absoluta de empatía con lo que le pasa a su Pueblo, hasta límites impudorosos (lo que a la Gerencia Alemana le parece muy útil, por lo demás), su incapacidad para destituir a alguien (porque le sabe mal perder el cariño de sus amigos), y su falta absoluta de liderazgo, cuando hace falta que el Presidente sea Presidente y no funcionario gris.

En suma; yo no sé (honradamente) si Rajoy sabe lo que implica ser Presidente del Gobierno. Pero viendo su política de comunicación, veo que entiende la Presidencia como una plaza de Registrador de la Propiedad: una vez conseguida la plaza, a firmar y a dormir.

Dicen que en los peores momentos sacamos lo mejor de nosotros mismos. Rajoy es la muestra de que en los peores momentos sacamos nuestro verdadero carácter; en el caso de Rajoy, esperar a que la cosa se arregle sola, porque su trabajo (llegar a ser Presidente del Gobierno), ya lo ha hecho…

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