Efectos colaterales de las tormentas Jeltzales

Los partidos políticos son una cosa curiosa; nunca entenderé por qué venden «unidad», cuando en realidad son asociación de miles de personas, cada una con su filosofía política, que «convergen» en lo fundamental.

Pueden haber «corrientes», «movimientos», «grupos», o llamémosles X, pero las diferencias no son fundamentales. El problema viene cuando en un partido hay varias tendencias claramente definidas, y varias de ellas se ven con «fuerza» para obtener el Poder. Entonces hay tema.

«Almas» tienen todos los partidos; en el PSOE hay al menos 4 (centralistas,periféricos,izquierda y centro-izquierda), en el PP hay 3 (Cristianodemócratas, conservadores, y liberales), en Izquierda Unida hay unas 1200, en CiU hay dos grandes almas…etcétera.

En el Partido Nacionalista Vasco, siempre han tenido 2 almas; una más «radical», y otra más «pactista» o posibilista. Y el culmen de la división, se vio hace 4 años, cuando los carteles de las dos almas del Partido, Eguibar e Imaz, se presentaron a la jefatura del Euzkadi Buru Batzar. Ganó Imaz.

Pero daba igual, porque ese poder no es un poder como en el resto de Partidos, que detentas el Poder Total. El extrañisimo reparto de poderes del PNV, que hace que el presidente del PNV no pueda ser candidato a la Lehendakaritza. Y eso, en estas circunstancias, ha producido una bicefalía anómala, en la que el Ibarretxe decía una cosa, e Imaz otra.

Josu Jon Imaz se dedicó a dar una imagen muy pactista, sobre todo con el Presidente Zapatero; además de apoyarle casi acríticamente en el Proceso de haciendo que de facto el PNV perdiera cierto tipo de «centralidad», fue demasiado lejos para una parte de los jeltzales, al decir que incluso no cerraba las puertas a pactar con el PP (esas cosas se piensan, hombre, pero no se dicen).

Total; que entre todos la mataron, y ella sola se murió; Imaz tira la toalla (se habla de que el sucesor puede ser Iñigo Urkullu, que es del palo de Imaz pero un pelín menos; pero veremos), y eso viene mal en general, se mire por donde se mire.

Para Euskadi creo que no es bueno, porque un Presidente del PNV más radical va a hacer que en el ámbito «constitucionalista», se pase mucho frío.

Para España no es bueno, porque un PNV radicalizado, puede jugar con fuego y proponer un referendum, y entonces la tenemos montada, y muy montada.

Para el PP, es malo, porque, si gana, no pactará con los Jeltzales ni el saludo.

Pero para Zapatero es una catástrofe. Porque, si gana las elecciones, obviamente, el tema de Euskadi, ETA, etcétera, lo ha de llevar de una manera muy distinta; tendrá un PNV radicalizado, muertos encima de la mesa (previsiblemente), una Lehendakaritza encantada de haberse conocido apostando quien da más, y un Partido escindido del suyo (más o menos), pero con ideas muy distintas a las de «este PSOE de ahora mismo», con respecto al tema de Euskadi.

Obviamente; si tenía algún tipo de pequeña esperanza de aplazar el tema de la negociación con ETA y tal, hasta la siguiente Legislatura, (que no lo sé), esta se acabó.

El Premio Nobel de la Paz que quiere conseguir nuestro Presidente, se aleja. Y con el adios de Imaz, más aún.

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  • Comentarios (2)
    • Javi
    • 13 septiembre 2007 9:07pm

    Antxon, eso es una tesis doctoral.

    De ahora en adelante, cada vez que escriba sobre tu país, te lo emailearé antes para que me «extiendas la perspectiva».

    Saludos

    Javi

  1. La estructura del partido así como su funcionamiento es algo fascinante. Creo que es el partido más fascinante del mundo. Está muy condicionado todavía por las viejas técnicas de patronaje que lo han caracterizado en sus 112 años de vida. Y es algo realmente fascinante.

    La división existente en la actualidad entre la militancia se puede explicar de forma muy sencilla. Como te he dicho, es un partido que tradicionalmente ha sido gobernado con antiguas técnicas de patronaje al estilo del viejo PRI. Arzalluz representó mejor que nadie el dominio de esas técnicas de control y liderazgo territorial.

    Josu Jon Imaz pertenece a otra generación. Es un doctor en Química, con estudios de posgrado, con un perfil marcadamente tecnócrata y apegado a una visión empresarial y pragmática de la práctica política. Más científico y menos dogmático.

    Representa al líder «moderno» de un partido fuertemente vinculado al «aparato dele stado» (me refiero a las institucioens públicas vascas) y que se contrapone con la generación anterior, formada en las prácticas de patronaje y que ahora quedan cada vez más sin oportunidad de ascender, debido a su falta de preparación técnica para gestionar la administración pública con un perfil más profesional que político.

    Ahí hay un choque que no es sólo cuestión de visión sobre la realdiad de Euzkadi. No es sólo una cuestión de autonomismo o soberanismo. Es también el conflictoo clásico que se da en este tipo de poderosos paridos muy asentados en todos los ámbitos de la sociedad. El conflicto entre tecnócratas y populistas.

    El poder del partido en los pueblos de Euzkadi siempre ha estado en manos de gentes que no destacaban por su intelectualismo o su conocimiento de temas de filodofía política. El poder local del partido siempre ha estado sobre los hombros de lo que consideraríamos «líderes de la comunidad». Personas que son referentes en comunidades pequeñas de personas, en pueblos de 15,000 habitantes, etc. porque su posición sociale s una posición respetada pro sus semejantes. Porque son hombres que son reconocibels por los miembros de la comunidad, bien porque tengan un bar muy frecuentado, bien porque tengan una pequeña empresa de escavadoras muy conocida en la comarca. Genets que no son políticos profesionales y cuya relaicón con el Partido (así lo llamamos aquí, partido, no hace falta decir cual partido xD) es casi como la de los feligreses con su iglesia.

    El «jefe» oficioso del Partido en cada comarca o enc ada pueblo suele ser normalmente un personaje de ese estilo. Que normalmente no ocupa cargos cocnretso o nos e rpesenta a Alcalde. Pero que suele ser el que hace y deshace y el que tiene línea directa con la ejecutiva territorial (Bizkaia Buru Batzar, Gipuzkoa Buru Batzar, etc..). El Hombre del Partido en ese lugar. Que suele mandar más que el Alcalde.

    Eso da idea de lo compleja que es la organización del partido. Iñigo Urkullu, del que tanto se habla ahora, ideológicamente está considerado como alguien de la cuerda de Imaz, pero a diferencia de este, es un hombre más cercano a las bases. En su condición de Presidente del BBB (la ejecutiva bizkaina del partido) es un hombre que está en contatco continuamente con toda esa gente de la que te hablo.

    Por ejemplo en la zona de Gernika el capo del Partido es Carmelo Intxausti, un constructor que tiene en Gernika su empresa Construcciones Intxausti SA, y que es el hombre de Urkullo (del BBB) en esa región. Todos los proyectos del ayuntamiento pasan por su supervisión, dicen que regala coches de 30 millones de pesetas al Alcalde, pero claro, también da empleo y actividad económica con sus emrpesas a la región, por lo que es una personalidad respetada.

    Imaz no creo que estuviera tan involucrado en todo esa «red de relaciones especiales económico-político-socio-cultural-privado-públicas» que son los que hacen funcionar a este país. Urkullu sí que como jefe del partido en Bizkaia, dodne está el 80% de la militancia, se ha movido ya de sorba en todas esas movidas. Seguramente esa es su ventaja sorbe Imaz, para mantener bajo cintura al partido como ha hecho con éxito en Bizkaia.

    Urkullu puede resolver esa fractura esa fractura entre la gente adinerada y las bases populistas. En cualquier caso continuará el conflicto autonomismo-soberanismo que ha sido una constante en la historia del partido. Pero con un «cacique» al frente del partido (Urkullu tiene condiciones para ser un cacique, un patrón) será más fácil sofocar esas diferencias y mantener la disciplina.

    Ya veremos lo que pasa.

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